• Gimnasio Acqua .  C/ Ciriaco Garrido 18 bajo - Logroño

NATACIÓN DE BEBES

DE LOS 6 A LOS 36 MESES 

El contacto físico entre los padres y el bebé durante las sesiones, la comprensión mutua y las interrelaciones que se crean, es lo que realmente genera cambios positivos en el bebé y en los padres. Con el tiempo el bebé (en función de su edad), ganará independencia en el agua, lo que le puede suponer salir airoso de una situación peligrosa.

Abrace a su hijo y paséelo por la piscina. Sonría. Hágale sentir que este es un ambiente divertido y seguro. Si él no quiere entrar al agua no lo regañe u obligue, esto solo habrá que le coja más fastidio a la piscina. En lo posible lleve juguetes al agua con los que él se entretenga.

Recomendaciones para que el primer contacto del bebé con la piscina sea lo más agradable posible:

  1. La temperatura de la piscina es de unis 29º-30ºC por lo que es recomendable que en casa se les vaya disminuyendo progresivamente la temperatura del baño, hasta llegar a estas temperaturas. DE esta forma el contacto con el agua de la piscina será más sencillo.
  2. El niño debe alimentarse una hora antes del baño. Después del baño para contrarrestar la pérdida calórica se aconseja alimentos con azúcares como zumo de frutas, crema de frutas...
  3. Desde la primera a la última clase y desde el primer al último minuto es todo un gran juego. Una fiesta!! El juego es la principal motivación del niño.
  4. Nunca mostrar miedo, haga lo que haga el niño/a (tragar agua, vomitar, llorar)
  5. Una vez que el niño/a ha conseguido una nueva meta nunca cogerlo en brazos ni reforzarle como su hubiera hecho algo muy complicado. Esto es un juego y no hay acciones ni peligrosas ni complicadas.
  6. Tanto el padre como la madre han de estar mentalizados para no mostrar miedo durantes las clases y mantener la compostura.
  7. Antes de intentar que el bebé realice una acción los padres deberán realizarlas varias veces, con risas y juegos para que el bebé lo vea y tenga ganas de participar en esa fiesta.
  8. Motivar al niño o niña de tal manera que quiera por si mismo hacer el ejercicio que le propone sin que haya que obligarlo.( Con sus juguetes favoritos siempre y cuando sea posible)
  9. Mantener las reglas de no asustar nunca al niño con la piscina, no decirle te puedes ahogar o no te metas en la grande que te hundes o frases de este tipo aunque no esté en las clases de natación.
  10. El bebé ha de tener claro quién manda, tú decidirás cuando empieza y cuando termina una clase, nunca dejar que el bebé decida cuándo termina una clse.
  11. Cada niño necesita su tiempo para evolucionar por lo que no debebmos desmoralizarnos o forzar al bebé a que hada lo que hacen los demás ya que ellos serán capaces de hacerlo cuando estén preparados.
  12. La regla oro para que un niño pequeño aprenda a nadar es que disfrute del agua. Olvídense de cómo el niño saca el brazo, de cómo entra, porque aún no han desarrollado las habilidades psico-motrices para poder llevar a cabo esas tareas.